Queda menos de un mes para que el musical Hair se despida de Barcelona. Sin embargo, en estos 110 días que han pasado en el Teatre Apolo, han ocurrido cosas que jamás habrían sospechado. Y es que, ¿quién puede esperar que un musical con una temática basada en el movimiento Hippie, la Paz, el Amor y, evidentemente, el consumo de drogas, reciba una denuncia por violación de la ley Antitabaco? Parece un chiste. Afortunadamente, todo quedó en anécdota, y tenemos la oportunidad de descubrir como se vivieron estos momentos de desconcierto e intriga dentro de la compañía. Hablamos con Christian Sánchez, uno de los actores, que entre casting y casting ha podido contestar a algunas preguntas. 
Después de que pusiesen la denuncia, ¿qué ambiente se respiraba dentro de la compañía? ¿Estabais preocupados por que pudiesen cancelar la obra?
Los primeros días si que hubo mucha preocupación, parecía que esto podía convertirse en algo grave. No sabíamos lo que podía pasar. Pero después, la polémica generó debates, aparecimos en los medios, en televisión… Y nos hizo una gran promoción.
¿Sabéis quién puso la denuncia?
Realmente no, pero según los rumores que corren, parece ser que fue alguien del público.
¿En algún momento el director se planteó el hecho de “dejar de fumar” en la obra?
No, nunca. En primer lugar, cuando todo empezó, se explicó que lo que se fumaba no era tabaco, y que por lo tanto no podía considerarse nocivo, y tampoco implicaba una violación de la Ley Antitabaco. Además, se supone que los hippies fumaban marihuana, y si en una obra con esta temática suprimes este elemento, pierde parte de su sentido
¿Qué es lo que fumáis realmente?
Hierbas. Se llama tabaco de pastor, es una mezcla de hierba Maria Luisa, hojas de nogal y albahaca. No contiene nicotina y no es nocivo para la salud.
Finalmente, Salut Pública os dio la razón porque “no supone un incumplimiento de la ley”. Pero, ¿cómo crees que habría afectado a vuestro trabajo si la denuncia hubiese seguido su curso?
Yo creo que no hay opción. Es decir, si se suprimen ciertos actos en un musical sobre drogas, rock & roll y los años sesenta, como es el hecho de fumar, te cargas la temática. La única opción habría sido cambiar el tipo de droga en las escenas, aunque probablemente también habríamos tenido quejas en ese aspecto… Pero evidentemente no vamos a fumar cigarrillos eléctricos de farmacia… Si no, se tendría que haber suprimido el musical.
Por último, desde tu punto de vista, ¿qué opinas de todo este asunto?
Creo que la gente está muy amargada. Sabiendo el título del musical, que es bastante conocido, o habiéndose informado un poco sobre de qué va la obra, porque no vas a ver algo sin tener ni idea, ya sabes de que se trata y sabes con qué te vas a encontrar. Una persona que va a ver un musical y la primera reacción que tiene al salir del teatro es la de ir a poner una denuncia, es una persona que no tiene vida y que por lo tanto tiene que meterse en la de los demás. Sin embargo, al final me alegro de que haya pasado todo esto, porque la publicidad gratuita que nos ha dado esta polémica ha sido increíble.